RSS

¿Catalunya comunidad autónoma?

31 Oct

Resuenan tambores de independencia desde una Catalunya que no ha sido capaz de configurarse como próspera Comunidad Autónoma. Tres décadas no han sido suficientes para un cometido, tan difícil como olvidado. Al contrario, el tiempo ha situado a la población catalana en una Europa decadente, dentro de una España en ruinas. Donde ya estaba hace siglos, pero ahora hasta las cejas.
La precariedad es el hilo que explica en gran parte la percusión que se escucha. Las dificultades han hecho acto de presencia en cientos miles de hogares, cuando no in situ muy próximamente. El referéndum debería proseguir al sonido estruendoso, materializado en la mayor concentración de masas que ha tenido lugar en Barcelona en toda su historia. Los entierros de Francesc Macià y Buenaventura Durruti fueron superados ampliamente este 11 de septiembre más reivindicativo que nunca. Más allá del sano ejercicio, aceptado por una gran amplia mayoría según varias encuestas, aventurarse a dar pronósticos es difícil. Las evidencias son pocas, pero hay una entre muchas sombras. Ocurra lo que los electores decidamos, el resultado del deseo de partir peras con el actual marco constitucional será históricamente elevado, como lo fueron las muestras callejeras de hastío. Mayor que en ninguna época del reciente pasado que conocemos a la perfección.
Pequeñas voces discordantes con la configuración fronteriza que hasta olvidamos por su invisibilidad, repitieron en vano durante años de prosperidad jamás conocida todas las proclamas que ahora ocupan los grandes espacios mediáticos catalanes. El mismo bienestar que no estimulaba a prestar atención a los diversos problemas que se mascaban en las entrañas sociales, impedía que se expandieran las voces de forma viral por amplias masas de conciencias. El independentismo estaba condenado a ocupar posiciones minoritarias. Una vez se expande, nos condena a la misma inopia que años atrás el tan alabado bienestar.
Con la ilusión de escapar de un marco político-económico miserable, amplias capas de la población se sienten reconfortadas. El independentismo, como escapatoria, brinda una oportunidad, relativamente fácil hasta parecer única, de ilusionarse. La rotura de los lazos jurídicos se delega en los hijos de aquellos que durante la transición redactaron amplios textos constitucionales. Pasadas las turbulencias gestionaron en silencio, similar al de la dictadura precedente, un estado centralista y de las autonomías que agoniza por ambas vertientes. Mayor motivo de satisfacción para unas masas poco acostumbradas a comprometerse y unos políticos deseosos de que así sea. La delegación en los mandatarios elegidos en los próximos comicios anticipados, satisface a un Artur Mas que usó el calendario en su provecho, pero también a una ciudadanía que le gusta ejercer su condición muy de vez en cuando.
Unos pocos ostentarán la histórica papeleta emancipadora, para probablemente salir reforzados del proceso. El corte de las relaciones que nos mantienen económicamente en pie resulta un tanto más difícil. Por este motivo, es preciso largarse sin hacer demasiado ruido aunque las formas sean beligerantes, como una precampaña inédita requiere. Sin intentar molestar a nadie y continuas excusas se celebrarán los resultados obtenidos el 25 de noviembre. Hasta la jornada de reflexión las fieras aparecerán por todos los mercados municipales, pero para amansar a amplias masas de perdedores de poder adquisitivo. Las interacciones económicas primordiales no pueden verse afectadas por ningún proceso secesionista. Porque en realidad la secesión no se persigue en su más amplia dimensión. Sólo se busca en algunas conveniencias de agradable practicidad. El mismo criterio del beneficio y la pérdida que a los contrarios inspira una lista de argumentos y acciones para retener cualquier pérdida territorial.
España se ha caracterizado en las últimas décadas por acercarse a todo un señor continente a cambio de unas gustosas migajas, denominadas fondos de cohesión y que se reparten entre los desfavorecidos. Los racionaba un continente conocidísimo a la perfección por su historial colonialista y su presente no exento de conquistas. Las últimas proezas de los compañeros de viaje de Bruselas tienen amargos tintes de sumisión, pero tampoco se adivinaban en los gloriosos años de bienestar. La independencia no pasa por la cabeza tampoco de la ciudadanía española. Solamente visita interesados sueños una peseta enterrada o la posibilidad perdida de engañar a medio mundo devaluando el tipo de cambio para colocar gangas internacionalmente.
La independencia no recorre la cabeza de nadie. Para ser exactos, muy pocas mentes la entendemos en todo su significado. Ninguna de ellas saldrá victoriosa en las próximas elecciones que se avecinan duras de roer por ambos bandos. Pocos prestarían caso a un auténtico partido independentista. Las papeletas auparán candidaturas que garanticen la continuidad en una Europa unida y benevolente, pero que de vez en cuando puede dar algún bocado de amargas sensaciones. Estas parejas de baile armadas de cuchillos son muy buenas hasta que los usan para exigir la devolución de lo disfrutado.
Las encuestas hablan por sí solas, pese a estar realizadas con muestras reducidas y preguntas escuetas. La mayoría confirma el deseo popular de que Catalunya salga de una España en ruinas. El motivo principal que se expone es el económico. Uno de estos cuestionarios se atrevió a preguntar la preferencia por una Catalunya totalmente soberana y otra vinculada a la Unión Europea. La opción independentista bajaba sustancialmente a niveles minoritarios en caso de que el nuevo estado surgido se quedara fuera de un continente, capaz de fagocitar todo lo que se mueve alrededor de sus dictados.
El león independentista no es tan fiero como lo pintan. Es manso, tras una educación profundamente catalanista que apenas se reduce a educar en un idioma, supuestamente en vías de extinción por masacres pretéritas. Los valores de la tierra que habitamos los catalanes todavía no ha sido capaz de transmitirlos el sistema educativo provinciano porque los desconoce. Se agarra a un petróleo lejano y así vamos transportando desde hace demasiadas décadas. Durante el siglo XIX era el ejército español quien mantenía los mercados que tanto gustaban a los empresarios textiles que mostraban su indiferencia por la vida del recién llegado desde el campo. En pleno siglo XXI Artur Mas es consciente de que una Catalunya independiente no puede permitirse el lujo de mantener un ejército. Quizás por experiencia de haber perdido todas las guerras habidas desde hace más de seis siglos, las fuerzas armadas serían mercenarias. Quién sabe si las mismas que se ocupan actualmente de la integridad de España. Quién sabe si regidas por el mismo jefe de estado a quien le empieza a salir descendencia no reconocida por territorio soberanista. Quién sabe si apoyados todos ellos por la misma siderurgia vasca, tan importante hace dos siglos y tan inmersa en otro proceso de similares características.
El independentismo lo es en realidad tan poco que en tantas décadas en las que el marco jurídico designaba a cuatro provincias del noreste de la península como Comunidad Autónoma el término se interpretó con las mayores connotaciones negativas posibles. No es que hayamos fracasado en el intento de formar una comunidad política los catalanes. Es que por principios sus diseñadores sabían que era imposible llegar a establecer un marco de relaciones pleno entre los habitantes de un territorio en el que no podemos llegar a conocer apenas a un 1% de nuestros compatriotas. Deberíamos pasar la vida entera estrechando manos y probablemente no haríamos otra cosa que presentarnos los unos a los otros. Catalunya es rica, pero no se puede permitir estos lujos, por mucho expolio fiscal que consiga erradicar.
La otra divina palabra que acompaña al término comunidad es ni más ni menos que autónoma. Interpretada en la versión menos independentista que se pudiera interpretar. Basta visitar el puerto de una de las ciudades más cosmopolitas del continente para darse cuenta que del término al hecho hay mucho trecho. A continuación de los barcos se divisan aviones a un aeropuerto que se repite continuamente que hay que situar a la altura del centralista Barajas. Como más independentista se siente uno parece hasta tener mayor obligación de repetir estas proclamas. Para, a mi modesto criterio, dejar de serlo.
En términos macroeconómicos la autonomía perseguida por la patriótica Generalitat de Catalunya se ha traducido en crecientes importaciones y exportaciones. No han parado de aumentar bajo el mandato de Jordi Pujol, Maragall, Montilla y el delfín Mas que pretende emanciparnos a todos. Sólo sirven para destacar posibles dudas respecto a la viabilidad del nuevo estado catalán. Una economía que exporta al nivel de las más pujantes de Europa no debería pasar apuros. Pero olvidando la otra vertiente importadora el drama puede estar asegurado, dentro o fuera de España. En el supuesto de cortarse los suministros, una economía profundamente dependiente como la catalana o la española se desmoronaría como un castillo de naipes. Algo que en parte ya sucede, pero paulatinamente. El petróleo sigue llegando mucho más caro y un tejido industrial tan interdependiente tiembla, despide multitudes hacia el paro y los sitúa a pie de calle reclamando una independencia jurídica, capaz de solucionar las mismas problemáticas que una nueva ley de dación de pago para viviendas impagables.
La comunidad Autónoma que nunca lo fue ni se persiguió, pide a gritos una independencia simbólica que va a proporcionar unos 15000 millones de euros a una población esquilmada por mucho más que un sistema impositivo injusto. Pero la simplicidad independentista trae estos lodos que hasta son capaces de dificultarnos la distinción entre las formaciones que han gestionado de la mejor manera posible los recursos disponibles y quienes los dilapidaron.
La Comunidad Autónoma que jamás consiguió serlo, pretende centrar el debate futuro en qué país interdependiente queremos llegar a ser. Cánovas del Castillo a propósito de un discurso constituyente tuvo la amabilidad de dejarnos una frase digna de pasar a la historia. Se atrevió a proponer escribir la frase es español aquel que no puede ser otra cosa, en una constitución de nuevo cuño discutida en las mismas cámaras de siempre. Los catalanes que no hemos ni tan siquiera pretendido alzarnos como Comunidad Autónoma, constituiremos una maravillosa nación que no ha podido ni podrá ser otra cosa a lo largo de su futuro próximo.
Con los actuales dirigentes que miran hacia el horizonte lo tenemos un poco más crudo. Tendrán hasta la difícil tarea de crear una marca para que medio mundo se fije en nuestras cualidades. Sabemos poco de la información que contendrá su código de barras, pero seguramente aparecerá se vende por alguna parte. No hay más remedio que seguir abriendo puertas, hacer ofrecimientos y recibir migajas. Como hasta ahora sucedió. La independencia no garantiza ninguna salida a la problemática real de la economía catalana. No es cuestión de sumar y restar flujos comerciales y fiscales. Es cuestión de pararse en las cuestiones cualitativas más sustanciales. Las interdependencias que se siguen avecinando nos condenan irremediablemente.

Artículos relacionados:
El XII congreso del PSC
¿Un paso más hacia la democracia?
crónica de una encuesta anunciada
Rebelión en la granja
XXXVIII ¿Y último? congreso del PSOE
Rabiosa actualidad idearia
¿Dónde caerá la bolita?
Declaraciones sin compromiso
Dependencia
Descubriendo América
Independencia comparada
Sondeos de Wert
Apreciación competitiva

Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en 31 octubre, 2012 en política

 

Etiquetas: , , , ,

Una respuesta a “¿Catalunya comunidad autónoma?

  1. silver price

    1 noviembre, 2012 at 5:42

    ¿Qué seguridad puede ofrecer un proceso electoral en el que a la Candidatura más políticamente perseguida por el poder, se le roban 1.388 votos en la Comunidad Autónoma del País Vasco?, es decir, más del 1% de los votos obtenidos en esa Comunidad, donde el 1% significa además pasar por delante del Partido Popular y ocupar seguramente el tercer lugar. Si en esa comunidad en la que II-SP tiene capacidad de controlar los resultados ha pasado èsto ¿qué no habrá pasado en otros sitios con menor capacidad de control?. ¿Qué hubiera sucedido si algo parecido, como por ejemplo alterar el número de la lista de nuestra Candidatura de tal forma que los votos se puedan otorgar a la Candidatura nº 30, o 31, o 29 … indistintamente, hubiera ocurrido en Venezuela, El Salvador o Nicaragua, por citar algunos países?. ¿Qué hubiera pasado si algún medio de comunicación favorable al Presidente Chaves hubiera estado criminalizando durante casi toda la jornada electoral a una candidatura de la oposición como hizo CNN con nosotros?. La hipocresía y la falacia no tienen fondo cuando en ella se sumergen quienes sólo conciben la democracia como un escudo para todo. Hay corrupción generalizada, pero son demócratas, hay personas en las cárceles por su ideología, se tortura, pero ésto es una democracia, ….

     

Quien calla otorga

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Manuel Ballbé

Derecho Global y Seguridad Humana

substancialibre

Un Ser Libre asegura la existencia de lo Humano

PUEBLO INTELIGENTE

espacio redirigido a www.entropia0.com

Iris de asomo

Historias repletas de magia y fantasía

Las cuatro esquinas del mundo

Nadie entre sin aumentar la entropía

El principi de...

Bloc sobre biaixos, confluències, seqüències i conseqüències

EL ECONOMISTA CABREADO

Aprende economía para que no te joda un economista!

Utópico terminando el prólogo

Blog de Samuel García Arencibia

Caótica Economía

Sígueme en twitter: @Caoticaeconomia

Las dos caras de la verdad

Espacio plural de libertad de expresión y contraste de opiniones

Beneficio Marginal

Pensamientos sobre el estado actual de la economía

Galiana y Cía.

El arte de contar lo que vemos

No me jodas que me incomodas

"Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros"

La Caja de Pandora

El sitio de pensar.

Ignacio Trillo

El blog de Ignacio Trillo

Economistas Frente a la Crisis

El pensamiento económico al servicio de los ciudadanos

Para Mí Son Enigmas

Un debate es una lucha que fortalece a todos los que participan.

aïllat [...davant l'abisme]

Blog de J. M. Vidal-Illanes

Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

gallegorey

Just another WordPress.com site

El BOE nuestro de cada día

Web de noticias extraídas del Boletín Oficial del Estado

merceroura

la rebelión de las palabras

Ataque al poder

Todo lo que debes saber de los bancos y el dinero y no te explican.

Mosaic

Fet de les opinions i reflexions que comentem i compartim

El Periscopio

por Rosa María Artal

cada vez más claro

Nuestra insistencia en la Utopía les molesta

Josep Pamies blog

una opinion silvestre

Reflexions d'un arqueòleg glamurós

La ploma més àcida de la xarxa

Al fons, a l'esquerra

Opinions d'un emprenedor d'esquerres.

Ramiro Pinto

Escritos de Ramiro Pinto

A %d blogueros les gusta esto: